e-Retech
Electronic Recycling Technologies


Reciclaje de RAEE

El crecimiento económico, la innovación tecnológica, la transformación digital y la expansión del mercado de los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) ha provocado un aumento exponencial en la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAAE) y ha intensificado de forma dramática la explotación a nivel global de los recursos naturales, lo que supone un nuevo reto medioambiental. Los RAEE incluyen una amplia gama de dispositivos como ordenadores, teléfonos móviles y frigoríficos al final de su vida útil. Según la ONU, en 2022, último dato conocido, se generaron a nivel mundial 62 mil millones de toneladas (Mt) de RAEE. De estos residuos, solo se recolectaron y se trataron adecuadamente el 22,3%. Se estima que en 2030 se generen 82 Mt. De hecho, son los residuos sólidos urbanos que más crecen año tras año. En 2022, el líder en la producción de residuos per cápita a nivel mundial fue Europa con 17,6 Kg seguido de Oceanía con 16,1Kg y América con 14,1 Kg. En términos de residuos generados absolutos, Asia encabezó la producción mundial con 30 Mt. Aunque la UE es líder en el reciclaje de RAEE, los porcentajes de residuos gestionados están lejos de los objetivos marcados por la Comisión Europea.

Estimación de AEE puestos en el mercado, generación de RAEE y RAEE reciclados a nivel mundial 2010-2030 (1)


Los RAEE son considerados una 'mina urbana', ya que contienen metales muy valiosos y estratégicos como oro, paladio, plata, cobre, tántalo, indio y elementos tierras raras entre otros metales, que, si se reciclan, pueden utilizarse como nuevas materias primas contribuyendo a una economía circular. La concentración de los metales valiosos en distintas fracciones de los RAEE es mayor que en las fuentes de los minerales primarios. De hecho, en una tonelada de teléfonos móviles hay 100 veces más cantidad de oro que en una tonelada de mineral de oro. En 2022, en los RAEE generados se estima que 31 Mt son metales, principalmente hierro, aluminio y cobre. Además, estos residuos contienen 1,6 millones de Kg de metales de alto valor económico como oro, paladio y plata, de los cuales solo se está recuperando el 20%. En 2022 se estima que el valor de los metales contenidos en los RAEE equivale a 91 mil millones de dólares siendo el cobre, hierro y oro los metales que aportan mayor valor económico. El valor de mercado del reciclaje de RAEE se estima que alcance los 230,3 mil millones de dólares en 2031.


Por otro lado, los RAEE contienen varios compuestos tóxicos o sustancias peligrosas, como mercurio, cadmio, arsénico, plomo, retardantes de llama bromados (BFR) o clorofluorocarbonos (CFC). La mayoría de los residuos no tratados adecuadamente terminan desechados en vertederos enterrados bajo el suelo. Además, la ONU viene denunciando en distintos informes que muchos RAEE son exportados de forma legal o ilegal a países pobres para ser procesados sin ningún tipo de normativa y sin la capacidad de poder gestionarlo correctamente, lo que se denomina reciclaje informal. Este tipo de reciclaje provoca graves consecuencias en la salud de las personas que lo realizan y consecuencias medioambientales a nivel global.


La UE, consciente del valor estratégico y económico de algunos materiales contenidos en los RAEE, como, por ejemplo, los metales preciosos, quiere evitar que una vez que estos recursos están en el territorio comunitario salgan del mismo a otros países no miembros. De esta forma, tras su reciclaje, estos materiales se convierten en recursos naturales para la UE reduciendo la dependencia de otros países no miembros para su obtención, la exportación ilegal de residuos destinada al reciclaje informal y la demanda de materias primas extraídas en países en conflictos armados o que no respetan los derechos humanos. La UE ha implementado diversas directivas para reducir la producción de RAEE, implantando jerarquías de los residuos para reducir el consumo, reutilizar y reciclar los dispositivos con el objetivo de implementar una economía circular en torno a los AEE, evitando el despilfarro de los recursos naturales y reduciendo el impacto medioambiental.

El tratamiento de estos residuos en la UE comienza con su recogida por los canales establecidos por la legislación que son las entidades Locales, los distribuidores, los gestores de RAEE y las redes de recogida de los productores de AEE. También establece que los productores de AEE constituirán sistemas de responsabilidad ampliada para hacerse cargo de los costes de recogida y tratamiento de los RAEE.

Diagrama general de la recolección, tratamiento y valorización de RAEE. Fuente propia.


Una vez que los residuos están en posesión de los gestores de RAEE estos se evaluan para destinarlos a la reutilización o para extraer distintas fracciones como los componentes peligrosos u otras fracciones para su valorización o eliminación, lo que se denomina tratamiento específico de RAEE. Las fracciones valorizables son transferidas a otros gestores de residuos especializados para su valorización como por ejemplo mediante el reciclaje y así obtener nuevas materias primas.


A diferencia de otros metales como hierro, aluminio o cobre, el oro que es uno de los metales que mayor valor económico aporta a los RAEE se encuentra muy localizado en las placas de circuito impreso junto con otros metales de alto valor económico como plata, paladio y cobre. En el caso del cobre, aunque su precio de mercado sea inferior a los mencionados anteriormente, aporta alto valor económico debido a que se encuentra en grandes proporciones. Las placas de circuito impreso son una fuente secundaria muy valiosa de metales base y preciosos ya que su contenido metálico es en torno al 30-40% en peso. Su contenido metálico suele ser de diez a cien veces mayor que en los minerales extraídos en la minería. Con el reciclaje de una tonelada de teléfonos móviles puede producirse en promedio 130 kg de cobre, 3,5 kg de plata, 0,34 kg de oro y 0,14 kg de paladio. Las placas de circuito impreso son una fracción que obtienen los gestores de RAEE en el tratamiento específico de los residuos y que comercializan con los gestores de residuos especializados en su reciclaje.


Diferenciando entre los aparatos eléctricos y electrónicos, los eléctricos emplean la corriente eléctrica para hacer un trabajo o convertirla en otra energía, mientras que los electrónicos utilizan la corriente eléctrica para almacenar, transmitir o transportar información. La cualidad de los aparatos electrónicos de realizar operaciones más complejas que los eléctricos requieren que las placas de circuito impreso de los dispositivos electrónicos, en adelante placas electrónicas, se fabriquen con mayor proporción de metales valiosos como el oro por sus propiedades químicas y conductoras. El alto contenido de metales alto valor económico y cobre de las placas electrónicas hace que esta fracción presente el mayor incentivo económico en el reciclaje de residuos electrónicos. En el caso de los residuos eléctricos, la rentabilidad en su reciclaje se encuentra principalmente en las grandes cantidades de hierro, aluminio y cobre, y el valor económico de las placas de circuito impreso de estos dispositivos se debe principalmente al cobre ya que no contienen metales como el oro o lo contienen en muy bajas proporciones.


Además, otros componentes electrónicos que generalmente están soportados en las placas electrónicas como CPUs, IC chips o interruptores para aplicaciones aeronaúticas entre otros contienen metales de alto valor económico como oro y cobre y cuyo reciclaje es mediante el mismo proceso que el caso de las placas electrónicas. Estos residuos de componentes electrónicos ya desamblados de las placas electrónicas también son recolectados por gestores de RAEE y transferidos a gestores de residuos especializados en su reciclaje.



Los gestores de RAEE no son las únicas entidades que transfieren residuos de placas electrónicas y componentes electrónicos. Otras empresas como las de reacondicionamiento de dispositivos electrónicos para la reutilización, servicios técnicos de hardware, distribuidores de dispositivos electrónicos y empresas tecnológicas generan placas electrónicas y componentes electrónicos defectuosos que deben ser tratados como residuos transfiriendo estos a gestores especializados para su reciclaje.


e-Retech se posiciona dentro del sector de reciclaje de RAEE en la valorización mediante reciclaje de placas electrónicas y componentes electrónicos transferidas por los gestores RAEE, centros de preparación para la reutilización de RAEE y servicios técnicos de equipos electrónicos, obteniendo materias primas como oro, paladio, cobre, plata y fracciones ferrosas y no ferrosas, contribuyendo a una economía circular en torno a los residuos electrónicos.  



Referencias

1. Cornelis P. Baldé, Ruediger Kuehr, Tales Yamamoto, Rosie McDonald, Elena D’Angelo, Shahana Althaf, Garam Bel, Otmar Deubzer, Elena Fernandez-Cubillo, Vanessa Forti, Vanessa Gray, Sunil Herat, Shunichi Honda, Giulia Iattoni, Deepali S. Khetriwal, Vittoria Luda di Cortemiglia, Yuliya Lobuntsova, Innocent Nnorom, Noémie Pralat, Michelle Wagner (2024). International Telecommunication Union (ITU) and United Nations Institute for Training and Research (UNITAR). 2024. Global E-waste Monitor 2024. Geneva/Bonn.

2. https://news.un.org/es/story/2019/04/1455621

3. E-Scrap and Printed Circuit Board (PCB) E-Scrap Market Outlook 2031. Transparency market research. https://www.transparencymarketresearch.com/e-scrap-printed-circuit-board-e-scrap-market.html

4. Waste from Electrical and Electronic Equipment. EU rules on treating waste electrical and electronic equipment to contribute towards a circular economy: https://environment.ec.europa.eu/topics/waste-and-recycling/waste-electrical-and-electronic-equipment-weee_en

5. Mudila Dhanunjaya Rao, Kamalesh K. Singh, Carole A. Morrison and Jason B. Love. Challenges and opportunities in the recovery of gold from electronic waste. RSC Adv., 2020, 10, 4300. Royal Society of Chemistry. January 2020.

6. Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

7. Real Decreto 27/2021, de 19 de enero, por el que se modifican el Real Decreto 106/2008, de 1 de febrero, sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de sus residuos, y el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

8. Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.